La “crisis de contenedores” arrastra consigo la economía de Guatemala



Debido a la pandemia existe escasez de espacios para exportar productos desde Asia por medio de embarcaciones. Foto: Gobierno de Guatemala


La bautizada “crisis de contenedores” ha sido destacada en medios internacionales por su impacto en las dinámicas macroeconómicas de los países. El 16 de septiembre el experto en logísticas y finanzas industriales, Emilio Matta, anunció en una columna de La Hora que inflación ya tiene un efecto para Guatemala, el cual se prevé que continúe por el resto del año.

Se le denominó como “crisis de contenedores” a la escasez de espacios para exportar productos desde Asia por medio de embarcaciones. Esta carencia de contenedores de exportación conlleva a su vez un alza en los precios de traslado, sumado a un tráfico más lento de botes en el océano, tal como lo refleja el observatorio satelital “Marine Traffic”.


El cierre de puertos marítimos en el mundo por disposiciones sanitarias ha ocasionado que contenedores de China hayan quedado varados en Europa y América. El medio BBC mundo expuso que al disponer de menos contenedores para exportar, los precios de transporte marítimo suben, creando un efecto dominó donde el precio general de los productos incrementarán, es decir, un aumento en los niveles de inflación.


AUMENTO DE PRECIOS DE PRODUCTOS PARA GT


Matta describió en su columna que, debido a las disposiciones para mitigar la expansión de la pandemia, hubo una mayor demanda por distintos productos y servicios. No obstante, la exportación de los bienes no ha logrado satisfacer las demandas de los países, trayendo consigo un aumento de los precios.

Uno de los productos en este listado fue el gas, específicamente en los cilindros de 25, 35 y 100 libras. Según el Ministerio de Energía y Minas (MEM) lo anterior ha generado una acumulación del 40% del costo de ese combustible, lo cual se refleja con un 10% en el mercado guatemalteco.

Emilio Matta explicó que, como efecto colateral, la oferta de medios de transporte comercial como barcos y contenedores también se ha visto ampliamente rebasada por la demanda de fletes, “hecho sin precedentes en la historia reciente del comercio, lo que ha contribuido significativamente al desabastecimiento y por ende al incremento de precios”.


“Por ejemplo, un flete de China a Guatemala costaba alrededor de tres mil quinientos dólares antes de la pandemia. Hoy en día el mismo flete puede costar unos doce mil quinientos dólares, si se logra encontrar equipo (contenedor) para meter su mercadería y vapor (barco) que lo traiga a Guatemala”, ilustró.


TEMPORABILIDAD DEL IMPACTO


Además, sugirió que este fenómeno es de carácter temporal y podría estabilizarse a mediano plazo; no obstante, a un corto plazo sí tendrá un efecto en la economía guatemalteca. “Esta inflación mundial ya tiene efectos negativos en Guatemala, tanto en el abastecimiento de productos como en los precios de materias primas y bienes terminados”, dijo Matta.

El experto atribuyó la estabilidad actual de la macroeconomía al envío de remesas hacia Guatemala, equivalentes a más de $9,700 millones ingresados este año. “Ha servido de importante contrapeso para frenar el aumento de la demanda de divisas que genera la factura petrolera (las importaciones de petróleo y sus derivados al país), cuyo principal efecto en la economía es la devaluación de la moneda”, agregó.

Correspondientemente, Emilio Matta pronosticó que en lo que resta del 2021 y parte del 2022 se aproximará un escenario inflacionario. “Negarlo va a ser una estrategia errada”, sostuvo.

Según las estadísticas del Banco de Guatemala (Banguat), el ritmo inflacionario subyacente en agosto del 2021 es del 3.18%, mientras que en el mismo mes del 2020 se mantenía en el 2.06%. Además, con el paso de los meses el porcentaje de inflación subyacente ha sido cada vez mayor; en julio se presentaba con un 3.09% y en agosto aumentó en otros 0.9 puntos porcentuales.


Fuente: La Hora

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